La escuela, centro y motor de la Vida Comunitaria.

Los Consejos Educativos Social Comunitarios (CESC) del territorio aymara, desde Jesús de Machaca, comparten los valores que sostienen la cohesión comunitaria, las mismas que garantizan la transferencia de responsabilidades, por la educación de niñas, niños y adolescentes del territorio aymara.

Desde el Thaki, Sarawi, Muyu y Ayni , principios de reciprocidad ayuda mutua y servicio comunitario, encargados de garantizar la continuidad educativa en el territorio, la fortaleza del CESC radica en su capacidad de evitar la fragmentación, resistiendo intentos externos de dividir la organización. Esto se logra porque el consejo educativo no se limita a la dimensión escolar, sino que también vela por la permanencia estudiantil y el bienestar comunitario en general, siguiendo criterios como la solidaridad, mediante el cual las familias y autoridades apoyan al estudiantado de menos recursos, evitando la deserción escolar.

A continuación les invitamos a conocer más de esta forma de encarnar practicas ancestrales de organización comunitaria, adaptada a retos contemporáneos, frente a la homogenización educativa, donde la Educación no solo es tarea del Estado, sino una construcción colectiva de compromiso comunitario, reciprocidad e identidad cultural. Jallalla por estas prácticas vivas que fortalecen la educación en el territorio de la Nación Aymara.